Hechos 72 es un proyecto audiovisual que reúne y preserva decenas de testimonios sobre el avivamiento ocurrido en Bolivia entre 1972 y 1973, y sucesos de la vida de Julio César Ruibal. Su propósito es compartir gratuitamente, a través de redes sociales, las entrevistas de quienes fueron testigos oculares de estos acontecimientos, y culminar con el lanzamiento de un documental de libre acceso para todo el público.
Hechos 72 nació a partir del impacto que produjo en mí la historia del joven Julio César Ruibal, quien fue usado por Dios para traer transformación a la nación de Bolivia y cómo el Espíritu Santo fue derramado sobre el país, llevando a que cientos de miles de personas conocieran a Cristo en medio de grandes señales y milagros: ciegos que recibieron la vista, sordos que volvieron a oír, paralíticos que caminaron, alimentos que se multiplicaron y muchas otras manifestaciones del poder de Dios.
Al investigar estos acontecimientos, pude evidenciar la escasez de registros históricos sobre lo sucedido. Esto me llevó a recordar el inicio del Evangelio de Lucas en el Nuevo Testamento, donde él decidió realizar un registro ordenado de las obras de Jesús a partir del testimonio de quienes fueron testigos oculares.
Tiempo después de comenzar la investigación, descubrí que este parecía ser uno de los avivamientos menos documentados del siglo XX. Esta realidad comenzó a inquietarme profundamente delante de Dios. Al preguntarle: “¿Por qué existe tan poca información sobre estos hechos extraordinarios? ¿Por qué son tan pocos los que han dejado registro de ellos?”, fui confrontado con una pregunta que marcó el inicio de este proyecto: “¿Por qué no lo haces tú?”
A partir de ese momento nació Hechos 72. Con el paso del tiempo he podido ver cómo Dios ha abierto puertas que parecían imposibles, proveyendo los contactos, recursos y medios necesarios para avanzar con este propósito.
La convicción que he recibido del Señor acerca de este proyecto es que Hechos 72 es una carta de Cristo para la Iglesia: un llamado a recordar lo que debemos retener, aquello que debemos examinar y lo que debemos rechazar, con el propósito de preparar a la Iglesia para los tiempos venideros.